Music by AccuRadio ®

Arecibo

Roma, IT

Bilbao, PV
Javascript DHTML Drop Down Menu Powered by dhtml-menu-builder.com
diocesisdearecibo.org - Se compran cruces
Tiempos Litúrgicos: 2008064 - Se compran cruces
Se compran cruces

Se compran cruces

Exaltación de la Santa Cruz, Domingo 24, Tiempo Ordinario, Ciclo A

 

Paseando por una calle me encontré con un letrero muy raro. Se compran cruces. Antes había visto otros que decían: se compran antigüedades, se compra oro, se compran joyas antiguas. Pero se compran cruces me pareció muy extraño.

 

Vencido por mi curiosidad entré. La verdad que no llevaba cruz alguna para venderla. Una señorita muy amable me recibe y me pregunta sonriente: ¿y cuál es su problema?

Me sentía totalmente desubicado y no acertaba a responderle. Pues, problema que se diga, ninguno. Ya sé, me dijo: usted ha entrado por lo del letrero. Un tanto aliviado le dije que sí, que me parecía algo extraño que alguien se dedicase a comprar cruces, y que me interesaba saber de qué se trataba.

 

Pues, aunque le parezca extraño, nosotros somos unos anticuarios y nuestra especialidad es comprar cruces antiguas que muchas veces existen en las casas y que para nosotros son de gran valor comercial. Esta, por ejemplo, se encontró en un cementerio del siglo III. Su valor es de siete mil dólares. Esta otra es del siglo XII. Está un poco maltratada pero es de gran valor. En cambio, en esta parte las tenemos más modernas. Las hay de todos los estilos renacentistas, góticas y hasta esta otra de tipo barroco.

 

La respuesta de la chica me tranquilizó y me sacó de apuros, pero me complicó también más mi mente. Recién me enteraba de que las cruces pudieran venderse y comprarse. Además, no salía de mi asombro con eso de que las cruces antiguas y aún las modernas tienen un valor comercial.

 

El negocio llega hasta a las cruces. ¡Increíble, y pensar que el primero que llevó su cruz a cuestas no pagó nada por ella, pero sí pagó mucho con ella! En mi interior hablaba conmigo y hablaba con él: Señor, ¿te has dado cuenta de cómo los hombres todo lo convertimos en dinero? A ti nunca se tu hubiera pasado por la cabeza hacer negocio ni con tu cruz ni con nuestras cruces. Porque, en realidad, con el amor no se puede negociar.

 

Cuando salí fuera, seguía pensando. Y se me vino una idea. El único que pudiera pensar en un comercio de cruces es, sin duda alguna, Dios. El sí puede poner un letrero bien visible: Aquí se compran cruces. Porque Dios se dedica a coleccionar nuestras cruces. Porque Dios no quiere vernos sufrir y prefiere quedarse él con nuestras cruces para que nos duelan menos a nosotros. Porque Dios se queda con todas las cruces que logra levantar de nuestros hombros. Porque Dios colecciona todas las cruces de los hombres, porque cada vez que las mira, contempla la Cruz de su Hijo y le duele que nosotros, sus hijos, tengamos que seguir sufriendo.

 

Y no es que Dios nos pida nuestras cruces para ponerlas luego en venta. Dios no vende cruces a nadie. Dios no reparte cruces a nadie. Tampoco negocia con nuestras cruces como tantas veces pensamos. Dios me envió esta cruz. ¿Alguien puede mostrarme la cruz enviada por Dios? Yo conozco muchas cruces, pero no enviadas por Dios, sino elaboradas por nosotros mismos o por los que nos rodean.

 

Dios es una especie de almacén de antigüedades y modernidades. Porque se dedica a aliviar nuestros dolores y sufrimientos. Prefiere ver sus hombros cargados bajo el peso de la cruz, que vernos a nosotros crucificados.

Dios compra nuestras cruces no por negocio, sino para hacernos más felices.

Dios compra nuestras cruces no para ganar dinero vendiéndolas luego como antigüedades, sino comprándolas al precio de su amor.

Dios compra nuestras cruces y las hace suyas, para que en el mundo haya menos cruces y menos sufrimientos.

Dios compra nuestras cruces porque le recuerdan la Cruz de su Hijo.

Dios compra nuestras cruces porque las va pegando todas a la Cruz de su Hijo.

Dios compra nuestras cruces porque todas ellas son como pequeñas astillas de la Cruz de su Hijo.

Dios compra nuestras cruces porque se parecen a la Cruz de su Hijo.

Dios compra nuestras cruces porque son pedazos de nuestras vidas.

Dios compra nuestras cruces porque son pedazos de nuestro corazón humano.

 

Dios nos vende cruces. Dios nos compra las nuestras.

Dios no quiere cruces sobre nuestros hombros.

Dios prefiere cargar la suya y todas las nuestras.

 

Oración

Señor: ¿te das cuenta cómo los hombre hemos devaluado tu Cruz?

Hasta nos sirve para hacer negocio. Hay fábricas que se dedican a hacer cruces.

Las hacen de todos los valores: en madera, en oro, en plata,

y algunos hasta se llevan la cruz con piedras preciosas.

Las hacemos bonitas para que la gente compre.

Y es posible que nos hayamos acostumbrado a llevar la Cruz, sin pensar en tu Cruz.

Le llevamos de adorno. Pero sin más sentido que el estético.

Enséñanos el verdadero valor de Cruz:

la cruz como entrega, la cruz como servicio,

la cruz como revelación del amor del Padre.

Enséñanos a llevar tu cruz como protestas por todas las cruces inútiles

que cargamos sobre el hombro de nuestros hermanos.

 

Clemente Sobrado C. P.

www.iglesiaquecamina.com

 

(Si este mensaje te ha dicho algo, compártelo con tus amistades)

Tiempos Litúrgicos
Otros Artículos
Galería General de Fotos de la Diócesis:
Nota para las parroquias de la Diócesis de Arecibo. En esta galería de fotos, podemos publicar fotografías de las actividades oficiales que se realicen en su parroquia. Las fotos deben ser enviadas por el párroco o administrador parroquial, en formato GIF o JPG, al e-mail webmaster@obispado.org
Climatología:

San Juan

Ponce

Mayagüez

Caguas

Arecibo

Fajardo

Boquerón

Rincón

Roma, IT

Bilbao, PV
Usted es el visitante 1311
© Copyright 2003-2010 www.diocesisdearecibo.org - All rights reserved
info@diocesisdearecibo.org
powered by www.prograph.com © Copyright 1997-2010
Site Meter
Bienvenidos, en este momento hay en línea...